CHEXPIRIT

Aprendiz de todo, ¡Maestro!, de nada.

Pantalones pitillo vs Pantalones campana

Aunque no lo creáis, y muchos digan que mi forma de vestir es de lo primero que pillo, soy un estudioso de la moda y de sus curiosidades. Cierto es que mis decisiones están muy condicionadas a la accesibilidad de la prenda, teniendo prioridad las de la silla, seguidas de cerca por las del perchero, luego de las del armario, después las del rincón mágico donde dejas la ropa sucia y desaparece (hay que darles una segunda oportunidad) ,  el armario de la plancha (donde viven los calcetines solteros), la cuerda de tender, canasto de la ropa sucia y por último la lavadora.

Otro día os hablaré del ciclo vital de la ropa y otros misterios que suceden en mi hogar, pero hoy toca hablar de dos prendas que están sujetas a los caprichosos designios de las modas pasajeras, que al igual que la historia, tarzán y la economía son oscilantes y cíclicos, describiendo un efecto péndulo en el que cada cinco años se llega al punto de máxima inclinación con catastróficas consecuencias. Cuando el extremo de la moda pitillo está en su máximo apogeo, los tobillos de los portadores de dicha prenda se ven oprimidos por una fuerza de tal calibre que, en ocasiones, poduce una deformación que hace imperceptible la unión entre el pie y la pantorrilla provocando varices, gangrena y llegando a la amputación en los casos más extremos. Cuando esto se da, las autoridades sanitarias toman cartas en el asunto advirtiéndonos de los graves peligros de los pitillos y los riesgos de los pantalones apretados para la virilidad y el embarazo.

Los pantalones campana llegan cuando la gente toma conciencia de lo perniciosos que son los pantalones pitillo para la sociedad, la moda se traslada al otro extremo haciendo la pierna de los pantalones cada vez más ancha dando una libertad inusitada a partir de las rodillas. Sin embargo el resto del pantalón sigue siendo bastante ajustado, con lo que se da una bipolaridad sensorial nada agradable que termina con una falta de riego en el dedo meñique del pie que hace imposible el caminar correctamente. En el extremo de esta moda, los pantalones campana tienen cola como los vestidos de novia y necesitas dos asistentes detrás que eviten catástrofes. En los hombres, sucede algo que no sucede con las mujeres y es que cuando se quitan los pantalones campana dejan al descubierto el badajo (Éste ha sido muy malo, lo sé).

pantalon-para-usuarios-de-viagra.jpgEn definitiva yo optaría por estos pantalones que siempre he usado, pantalones normales, de pierna recta y sin demasiadas cosas, porque lo que hoy está de moda, ten por seguro que mañana dejará de estarlo.

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  • El árbol de navidad

    En mi habitación hay un maltrecho perchero de IKEA. Como todos sabréis, en Suecia predominan los árboles de hoja caduca y mi perchero es lo más parecido a un árbol sueco por lo que os voy a contar.

    En invierno, este perchero está desnudo, sin nada que recubra sus metálicas ramas, pero ha llegado el verano y a mi perchero le han brotado hojas de muchos colores. En estos momentos tiene unos vaqueros de pitillo, un bañador, una gorra roja, un cinturón y un par de camisetas. En ocasiones me recuerda al juego del burro, que había que ponerle cosas encima hasta que se encabritase. ¡El tozudo!

    Un buen día mi hermano decidió podar el perchero y le amputó uno de sus miembros, el cual mantenemos junto a él para que no sufra aquello del miembro fantasma. Cuando no había perchero la ropa crecía en una silla de escritorio, y este hecho ha supuesto muchos fracasos escolares para millones de niños y adolescentes que, ante la obligación de apartar los sedimentos de ropa, que en la silla se depositaban, para poder estudiar, preferían dedicar sus esfuerzos en otras actividades más lúdicas y constructivas. Estos niños que no recogían la ropa, son los que ahora masifican las bibliotecas y salas de estudio, pues la ropa sigue ahí y seguro que se les ha quedado pequeña. Mi consejo para los padres de hoy es que compren un perchero, así sus hijos no tendrán excusa para ponerse a estudiar y no caerán en la droga ni en los videojuegos.

    Esto ha sido todo. Un día de estos hablaré del rincón mágico donde la ropa sucia desaparece.

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