Últimamente me encuentro en un dilema religioso muy serio. Estoy en una encrucijada, entre dos tierras, indeciso y taciturno porque hay una tesitura que me desasosiega el espíritu y me altera el equilibrio emocional.

No hace mucho descubrí el pastafarismo y decidí hacerme militante pasivo y secreto de tal disciplina ya que no exige rezar, ni meditar, ni dar dinero a los pobres, ni ir a misa, ni rezar con el culo en pompa. Simplemente propone “unos ocho mandamientos que me gustaría que no hiciéseis” que podéis leer en la wikipedia.

Ardía dentro de mi, una felicidad plena y absoluta. Pasaba los días venerando a todos estos personajes que tenéis a vuestra izquierda, contando sus hazañas y logros, hasta que un buen día mi fe se vio truncada por un nuevo ídolo:

EL HIPNO-SAPO

Desde entonces no me lo quito de la cabeza. Domina mi mente y me hace aplaudir rítmicamente y estar viendo todo el día la página de arriba. Abro el mozilla para ver si el hipnosapo sigue bien. Tengo una foto suya en el fondo de pantalla.

He de decir que la mente del monstruo espaguetti volador ha sido poseida por el hipno sapo y ahora el monstruo espaguetti volador cree en el hipno-sapo.

ADOREMOS AL HIPNO-SAPO