Aprendiz de todo, ¡Maestro!, de nada.
29 Apr
El otro día vi un post muy interesante en el blog de Pol sobre la jindama que nos provoca a los humanos aquello que se nos parece, mostrando un valle inexplicable en el que se incluían muñecas de porcelana, payasos, tunos y muertos. Según este afamado científico, los replicantes de Blade Runner nos generaban ternura por la imposibilidad de distinguirlos de nosotros mismos.
En la línea de estos fenómenos, más propios de la ciencia ficción, vengo a hablaros del Efecto Eliza que no es ni más ni menos que la tendencia que tenemos a pensar inconscientemente que las computadoras tienen un comportamiento humano a pesar de saber conscientemente que no es así.
Imagínate que un día te encuentras con una robopiligui como la de la foto y te dice que te ama con voz de loquendo. Tu instinto te hará corresponderle con todo el amor que en tu dura adolescencia has guardado en la zona genital, mientras que la razón te dirá que eso no está bien. Normalmente ganará el instinto.
Este efecto se da también en los ordenadores personales cuando tenemos prisa y el ordenador decide ir todo lo lento que le permiten sus casi cuatro gigaherzios. Tu instinto te inducirá a que golpees e hardware con dureza a pesar de que en realidad el ordenador no sabe que tú tienes prisa… o sí… ¬¬.
3 Responses for "El efecto Eliza"
Me alegro de que me haga esa pregunta, señor Chexpirit. Le perpetro yo otra: ¿cómo se llama la tendencia a pensar que los comportamientos humanos son algo más que resultados de sinapsis desaforadas e intercambios de sodios y potasios?
Por cierto, jindama, de la misma raíz que jiñar, es una de esas palabras maravillosas que ha cedido el caló al español. Hay un grupo de irreductibles almerienses que insisten en decir jindame, pero tranquilos todos, los tengo bien localizados…
Ese gachó es un chorizo: se llama Heredia, y él y su lumi no paran de chingar; dice que más vale mangar y tener parné que currar hasta diñarla; está chalado, no para de jamar y le huelen los pinreles.
v0pfeg6v1m2ibhdg
Leave a reply