voz nada peculiar hablaba sobre su pequeña esquimal desde el televisor del salón, una y otra vez en el canal de vídeos musicales unos días antes de la selectividad.
y ahí, ahí apareció maga.
ya, más tarde, vino diecinueve y eso de tocar en tus dedos las (mis) canciones y todas las cosas que se dicen.
qué buena.