Veintidós minutos para que se acabe la batería de mi portátil y me niego a que este contrariempo me haga levantarme de la cama en un extraño sábado sin resaca en el que mi hermano hace de Dj mientras yo me niego en rotundo a poner signos de puntuación para ahorrar tiempo y quién sabe igual un lector que tenga la costumbre de leerme en voz alta desfallezca y necesite un boca a boca de la chica que le gusta y acabe agradeciéndo la ausencia de algún punto y aparte de su vida de una vez por todas esa detestable adicción las pausas gramáticas

Dieciséis minutos de batería y todavía no sé como se para a Messi ni cómo es posible que un amigo mío sea capaz de hacer unas fotos tan jodidamente buenas ni por qué este edredón nórdico da tanto calor si aún estamos en Abril ni qué ha hecho La Sardina por mí para que vaya a su entierro

imagen-1.png

Siete minutos de batería que de repente suben a ocho para luego ser cinco y a mí esto me suena a censura temporal además de una falta de precisión manifiesta por parte de los diseñadores de las baterías que seguramente no quieran que sepas que me estoy debatiendo entre levantarme de la cama o leerme unos tebeos de spiderman que no recuerdo muy bien pero debo ponerlo todo a punto y seguido de una falta de inspiración inusitada doy por finalizado este post.