Últimamente incurro en una práctica no demasiado académica y bastante peligrosa. Cuando no conozco cómo se escribe una palabra busco en google los dos términos de los que dudo y el que más resultados obtiene es el que tomo como correcto. En ocasiones google me echa una mano diciendo “Quizás quiso decir: cebolla” al buscar cevolla en su magnífico buscador.

El problema surge cuando una palabra está aceptada por la mayoría de la sociedad y la diferencia en el resultado es mínima como sucede con expresiones como wapo o kedada donde se pone de manifiesto la llegada de la generación del SMS a internet.

En fin trataré de dejar de hacerlo porque puede que la democracia no sea tan buena para determinadas actividades.