Aprendiz de todo, ¡Maestro!, de nada.
19 May
Hoy voy a ponerme un poco melancólico. Es un recuerdo lejano, un recuerdo borroso que huele a fritanga de Domingo en restorán. Es el de un camarero calvo, de los que ya no quedan, preguntándome “¿Quieres un Apolo, nene?”, refiriéndose a los helados que hoy en día se conocen como Cornetto, aunque bueno, en el asunto de los helados no es que esté muy puesto debido a mi particular boicot a todo lo que lleva chocolate exceptuando pequeñas excepciones.
Albergo serias dudas acerca del término Apolo. La primera es si el hombre quería decirme si quería simplemente un polo y le ponía la letra ‘a’ delante para reivindicar la caída en desuso de esa forma de hablar que aliña las palabras colocando la flamante primera letra de nuestro maravilloso abecedario en el lugar que le corresponde verbigracia amoto, arradio, afoto o ascopeta. En esta última incluso se desplaza la segundona letra ‘e’. Pobre letra ‘e’. Otra opción plausible es que el hombre pretendiese utilizar la metonimia y denominar a un genérico helado por la marca que dominaba el mercado en aquella época, como hacemos con el Danone. He investigado un poco y este producto existe. Al parecer, cuando Nestlé compró la fábrica de helados Avidesa, uno de los productos que respetó fue este Apolo, pero le cambió el nombre por Extreme, quizá para evitar la confusión de la que he hablado anteriormente.
2 Responses for "Apolo"
Graciosos y cultos a la vez… Muy buenos artículos!!
Ay excellente mi amigo. Gracias por un gran articulo
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